Ser radical es ser natural

Hoy comparto un artículo de Gabriel Gutiérrez de Barcelona. Gabriel es formador, orientador, impulsor y escritor de la Escuela de Reinvención y Cambio. Escribió sobre el perdón desde su punto de vista. Espero que os guste.

Ser radical es ser natural – para crecer hay que estar enraizado

por Gabriel Gutiérrez

Gota de agua_GutiérrezNuestros actos, pensamientos y emociones influyen en la calidad del tejido social en el que nos movemos y crecemos. Todo vibra en él, y como si se tratara de una piedrita que cae sobre las hasta entonces aguas calmas de un estanque y lo removiera todo sin ella ser consciente de ello, algo así sucede con nuestra vida.

La calidad radical de cada acto influye sobre la radicalidad del estanque social. Un pequeño cambio puede mover lo inimaginable y mostrar lo que hasta entonces estaba escondido, o bien, cambiar la marcha de un acontecimiento. Eso si, el cambio debe ser radical, entendiendo como tal una actitud en la que lo importante no es alcanzar un objetivo externo sino ser, pensar, sentir y actuar con autenticidad.

Sin embargo, el objetivo no es llegar a ser sino mantenerse en el Ser que uno ya era desde antes de que códigos, normas, creencias, traumas y agravios se incrustaran en nosotros.

Hay quien dice que lo importante es conocerse a uno mismo. Yo, sin embargo, prefiero plantearlo desde otra perspectiva: ¿qué hay que hacer para conocerse a uno mismo? O, mejor, ¿que deberíamos dejar de hacer para conocernos a nosotros mismos? ¿es posible conocerse justa y cabalmente si uno es juez y parte al mismo tiempo? Así, pues, el objetivo no sería la búsqueda del autoconocimiento sino atraverse a eliminar lo que lo impide: los miedos, las resistencias, el ruido. Atrevernos a decapar todas esos códigos y normas que no van con nosotros y que nos hacen ir contra natura, es lo único que podemos pretender. Todo lo demás vendrá por añadidura. Volver a contemplar la madera natural que hay debajo de esas capas de pintura que otros proyectaron sobre nosotros, es lo que realmente nos permitirá vivir en armonía. Una armonía no tan sólo estética, sino radical. Volvernos transparentes hasta que el autoconocimiento se palpe como se palpa el color en la música.

Ser radical es mantenerse naturalmente transparente. No es ser extremista, ni reivindicativo o dogmático, actitudes todas ellas que fomentan la opacidad y  que surgen del miedo a ser y a vivir. Así, pues, aceptando que lo que buscamos en la vida es la simplicidad, pongámonos amorosamente a decapar y desincrustar de nuestro sistema de vida todo aquello que no somos y que nos convirtió en opacos para nosotros mismos. Actuemos con humildad carpinteril: remojemos la madera hasta ablandar esas capas de pintura con que nos disfrazamos. Tomemos la espátula con cariño y dispongámonos a ir sacándonos de encima todo lo que no somos, ni fuimos, ni seremos. Poco a poco irá apareciendo la madera natural que siempre fuimos, somos y seremos. Justamente lo que estábamos buscando, ya lo éramos desde hace tiempo.

Perdonar a nuestros padres por todas esas incrustaciones –agravios y creencias limitadoras– requiere de una radicalidad amorosamente incondicional. Por otro lado, ser capaz de exponernos ante el perdón que otras personas puedan darnos por algo que pudimos hacer o decir -y no hicimos ni dijimos-, es también un gesto de amorosa radicalidad. Perdonar y pedir perdón. Perdonar pidiendo perdón. Dar y recibir amor.

Sin ser conscientes del amor de fondo –un amor que acaso ha sido decepcionado por el ego-, esas palabras dichas por mera cortesía se las va a llevar el viento. Para que el perdón sea radical debemos quitarle los “peros”, “reivindicaciones” y “reproches” que hemos podido hacer a las personas de quienes esperábamos más de lo que pudieron o supieron darnos; a nosotros mismos por haber querido ser otra cosa diferente de lo que en realidad somos; al adulto que nos enseñaron a ser y que, por ello, acaso llegó a traicionar a aquel niño interior.

Lo radical es volver a ser virgen haciendo tabla rasa con todo. Así como las palabras tienen su radicalidad en el silencio, lo que hace radical al perdón es el amor.

Anuncios

Tu opinión importa. Deja tu comentario.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s