El encanto de las decepciones – FELIZ 2016

Es siempre el cotidiano que, como quien no quiere la cosa, me enseña las lecciones más profundas e inesperadas. La vida misma, con mano sutil y suave despliega delante de mí un mar de nuevas perspectivas.

Hace tres años compartí aquí como un río me enseñó que las puertas, las llaves, los caminos siempre están. Lo que empaña mi vista es mi falta de comprensión. De esta vez Alma Beach en Tel Aviv me maravilló con un NO que se transformó en amplitud.

alma beach tlv

Alma Beach, Tel Aviv

En noviembre visité esta ciudad inquieta con una amiga. El viaje a Tel Aviv nos daría un respiro antes de enfrentarnos al invierno de Berlín. Cargaríamos las baterías con sol mediterráneo antes de perdernos en las largas noches de invierno nórdicas.

Mirando la guía que usamos para orientarnos me enamoré de la terraza del restaurante Manta Rey. La foto en la guía emanaba puro relax: amplia terraza con suelo de madera como de un crucero antiguo, mesas y sombrillas blancas, techo de paja. A mis amigos decía: – Mañana estaremos allí en primera fila tomándonos un café mirando a la playa del Mediterráneo.

Dicho y hecho: a la mañana siguiente caminábamos a la orilla del Mediterráneo y en plena Alma Beach dimos con el sitio anhelado. – ¡Que lindo se vé! ¡!Que hermoso lugar! decíamos mientras subíamos las escaleras para entrar.

Al abrir la puerta nos encontramos con un espacio amplio, desenfadado, que invitaba a disfrutar del momento. Felices miramos alrededor y desde la puerta divisamos la mesa en la que nos sentaríamos en primera fila. También nos encontramos con una camarera amable que nos recibe diciendo: – Estamos completos. No hay más sitio. Que desencanto. Nos miramos, nos encogimos de hombros, la decepción se anidó por el fragmento de un segundo en nuestras piernas, dijimos gracias y salimos por donde entramos.

Al dar la vuelta a la casa para seguir camino se nos despliega la más amplia terraza, con mesas largas y altas, sillas de color amarillo, sombrillas blancas y una vista estupenda al Mediterráneo.

kiosko manta ray

El kiosko del Manta Ray

Paramos en seco ante el paisaje y estallamos en carcajadas. Esta terraza estaba a la espalda del tan anhelado Manta Ray. La vista que ofrecía era aún más preciosa que aquella que esperábamos de la terraza del restaurante. Es un sitio donde la gente viene de la playa para pedirse una bocata y un trago, donde los niños hacen fila descalzos para pedirse un helado, donde la brisa cálida de la playa llega para acariciarnos. Sirven la misma comida que dentro del restaurante. ¿Qué más podíamos pedir?

Disfrutamos de un delicioso desayuno mediterráneo y de un buen café mientras llenábamos nuestros pulmones de libertad. De alegría. De placer de estar tan vivas. Nos dimos cuenta que viajábamos libres. Que si bien estábamos curiosas por conocer Tel Aviv, sobre todo habíamos aprendido el arte de dejarnos sorprender. Y Tel Aviv sí que nos sorprendió con su gastronomia, con su gente amable, con su arquitectura, con su ritmo, con su música.

El arte consiste en aceptar un NO con el mismo desenfado que aceptas un SI.

Me di cuenta que este micro momento de decepción, que al instante se transformó en un: y bueno, a ver que encontramos en el camino se disolvió porque de todo corazón confiamos en que la vida es sobre todo generosa y nos despliega su magia. Siempre. Es tan solo seguirle, confiar y saber reconocerla.

Que tu 2016 se despliegue con todo el encanto que quieras recibir

Cariños desde Berlín

Andy Sydow

 

Anuncios

2 comentarios en “El encanto de las decepciones – FELIZ 2016

Tu opinión importa. Deja tu comentario.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s